“SEGUNDAS JORNADAS NACIONALES ABOLICIONISTAS SOBRE PROSTITUCION Y TRATA DE MUJERES Y NIÑAS/OS”

miércoles, 16 de marzo de 2011

PONENCIA: Pactos Patriarcales de apropiación del cuerpo de las mujeres"

“Segundas Jornadas Nacionales Abolicionistas sobre  prostitución y  trata de mujeres niñas/os”

Facultad de Ciencias naturales 
Universidad Nacional  de Tucumán
10 y 11 de diciembre de 2010



PONENTE:
Rossana Graciela Malpartida
Profesión: Abogada (UNLZ), Procuradora (UNLZ), Licenciada en Seguridad Ciudadana (UNLa), Oficial Concursada de la PFA, Docente Universitaria – Universidad Nacional de Lanus-
Correo Electrónico: rrossanagracielam@yahoo.com.ar





Aún cuando hay menor apertura al tema de la independencia de la Mujer, a ser considerada como un sujeto de derecho y no como un objeto y de la sanción de vastas normas jurídicas para sancionar, prevenir y erradicar la opresión símil esclavista que sufren  y sufrieron  muchas mujeres en diferentes sociedades, hoy en día como en el siglo pasado siguen siendo víctima de una vinculación estructural que alimenta estereotipos sostenidos por siglos de dominación para dignificar la opresión de los hombres sobre las mujeres.

La compleja estructura de las sociedades en diferentes momentos de la historia de la civilización – humanidad-  presenta una multiplicidad de interrelaciones entre: las diferentes clases sociales,  las relaciones de pareja y las relaciones de la sociedad con respecto al sexo femenino.

Cada momento histórico recrea la evolución familiar y social. Podemos, entonces, relacionar causas y efectos de los conflictos sociales y reconocer las diferentes actitudes culturales que se transmiten de generación en generación hasta nuestros días.

El invisible pero intransigente código de valores que rige lo social y que es legitimado por quienes lo usan siendo estas “gentes de bien” regula y regulo  a lo largo de diferentes épocas, las relaciones humanas, distribuye roles, implanta actitudes, otorga derechos e impone deberes. Y es precisamente la sexualidad una de las conductas más codificadas en el sistema patriarcal  y racista.  La pasividad o la actividad sexual han convertido a las mujeres en objetos sexuales de intercambio y promoción social.

Vemos a lo largo de la historia  como el ascenso social, las alianzas económicas entre familias, la conquista de un nuevo territorio, el arraigo del extranjero, la afirmación social, el pacto entre contrarios se realizó y se realiza  con el trueque de mujeres.

            Las que lograron escapar al orden social condicionan su existencia en la  se convierten en un mal ejemplo que hay que destruir y silenciar o en su defecto expulsar. La raza y la clase son las variables que colocan a los personajes en los diferentes polos del poder. Hoy en día invisiblemente muchas mujeres son marcadas o señaladas como “independiente” encubriendo en eso como algo malo contrario a las buenas costumbres y no aptas para formar familias.

TÉRMINO PATRIARCADO



Puede definirse brevemente como ese entramado de pactos que pone el control de la sociedad en manos masculinas. De este modo, el poder recae en los hombres, poder que, en nuestras actuales sociedades desarrolladas, pasa por los núcleos relacionados con la política y la economía. Y, con ello, las mujeres quedan excluidas de todo el ámbito de las decisiones que afectan a las sociedades en las que viven.

Periodos a analizar: Historia de la Humanidad - Después de Cristo


En las sociedades antiguas, al igual que acaece en las sociedades actuales, los pactos patriarcales forman diferentes tipos de violencias sobre las mujeres generando prácticas consideradas legítimas, porque están naturalizadas y, por consiguiente, son invisibles. La sociedad codificada por los hombres decreta que la mujer es inferior.

Sigue siendo el poder de los padres: un sistema familiar, social y político, en el que los hombres por la fuerza, por la presión directa, o a través de rituales, tradiciones, leyes o lenguaje, costumbres, etiquetas, educación y la división del trabajo  determinan qué parte corresponde jugar o no jugar a las mujeres y en qué medida la mujer ha de estar siempre sometida al hombre.

1- Edad Media Siglo V al  XV

Los cristianos comienzan a dominar el panorama religioso, cultural y político, ensombreciendo a los sabios y filósofos. Dos viejas formas de apropiación del cuerpo de las mujeres, encubierta en:
a-La brujería, se convirtió en escape para culpar de cualquier cosa, hasta desastres naturales y epidemias. Pero existieron otras razones, entre ellas el poder y el interés de crear causa contra enemigos. El resultado fue la persecución y "caza de brujas" en el que se enjuiciaron y condenaron a muerte injustamente a muchas personas, la mayoría de ellas Mujeres, casi siempre las más indefensas, solteras, de familias humildes y de generaciones de gente que creía en pactos divinos para guiar su vida. Quizás el caso más famoso es el de  Juana de Arco (19 años) quien, acusada de bruja, murió quemada. Nos sirve para elucidar los intereses de poder, venganza y maldad que daban lugar a las persecuciones de mujeres.
La persecución comienza con el poder secular. El Imperio Romano, en el siglo III, castigaba con la pena de la hoguera a los que causaran la muerte de alguien con sus encantamientos. En el siglo IV, la legislación eclesiástica quiso atenuar la severidad del estado imponiendo penas de prisión, pero la Iglesia no pudo eliminar la tortura y otros abusos severos, que se ejercían sobre los cuerpos de las mujeres, muchas sufrían acusaciones fanáticas y abusivas. En Osnabruck, en 1583, 121 mujeres fueron quemadas en tres meses y en Wolfenbuttenl, en 1593 hasta diez mujeres fueron quemadas en un día. En Howell,  1648, dice que en el período de dos años hubieron casi 300 mujeres procesadas y la mayoría ejecutadas en Essex y Suffolk solamente.
En un gran número de enjuiciamientos, las confesiones de haber participado en supuestos casos de bujerías, fueron hechas espontáneamente por amenaza o miedo de tortura,  el pleno reconocimiento de culpa era confirmado justo antes de la ejecución, cuando la acusada no tenía nada que ganar o perder con la confesión, esto se atribuyo en muchos casos a razones psicológicas antes de ser brutalmente torturas preferían morir.
Por muchos siglos y en muchas naciones la ignorancia, la crueldad y falta de justos procesos judiciales llevaron a terribles persecuciones, falsas acusaciones y la matanza de muchas acusadas de brujería. Hechos injustificados y deplorables.

b- El matrimonio Las mujeres utilizaban su matrimonio para  promover a sus hijos con gente de la alta sociedad, incluyendo al emperador (aunque muchos de ellos  no eran descendientes biológicos del emperador, ya que muchas mujeres sufrían violaciones por parte de sus súbditos – empleados directos). Estos hijos, una vez asentados en el poder, no respondieron favorablemente a la influencia materna y se sentían  avergonzados de  ser hijos de esa mujer, aunque esta le contaran de la verdad del como habían sido engendrado, aunque se tratase de su propia madre, la persona que fue violada. Ante esa situación, que los hacía vulnerables ficticiamente, respondieron con diferentes tipos de violencia contra sus madres ( se las encerraba en casas o habitaciones, no se le permitía salir sin estar acompañada por una persona que las vigilara durante las 24 hs, etc).
Muchas mujeres eran casadas muy jóvenes por arreglos familiares, aun en contra de su voluntad, Ej. La historia de  Mesalina de 16 años obligada a casarse con un hombre de 50 años, quien la mato a los 24 años. Sus esposos solo veían en ella a la amante esposa que le aconsejaba y le dejaba satisfecho en la cama y que además le  daba hijos.
Una de las mayores dificultades que nos plantea la recuperación de la historia antigua es, sin duda, la ausencia de escritos de mujeres que informen sobre su vida, su forma de estar en el mundo y su manera de concebirlo.

Las mujeres aparecen continuamente conceptualizadas como determinadas o delimitadas por su función biológica o por su genealogía familiar, esta situación nos obliga a reconstruir las vivencias y los espacios de las mujeres del pasado a partir del silencio de los documentos escritos. Este silencio halla su razón de ser en el desinterés masculino hacia el sexo femenino y en el desconocimiento del mundo de las mujeres

La realidad es que la posición de dominación del hombre en versión de la Iglesia y los laicos, representa solo una imagen ideal producida por la sociedad masculina. Pero esa ideología reprimía la vida cotidiana femenina y la endurecía hasta el punto de explicar asesinatos. Se castiga duramente a las que quisieron deshacerse del esposo con prácticas hechiceriles, veneno, o armas veladas, pero seguramente su vida le resultaba insostenible y no podían escapar a ese yugo. Por tanto, los maridos eran la primera instancia de control social de las mujeres aunque no la única. Los decretos canónicos que convierten al esposo en su mentor, subrayan su responsabilidad y los métodos que podía adoptar el señor para dominarla. Y se expresa en el derecho de castigo aprobado por las autoridades eclesiásticas y laicas así como el privilegio de romper el matrimonio sin consecuencias.


2- Edad Moderna Siglo  XV al  XVIII


El Pacto Sexual Esclavista: En este periodo de la historia, la familia aparece como es el factor fundamental de cohesión entre el orden natural y el social. La familia es en parte resultado de la naturaleza que adjudica a las mujeres, no es estrictamente natural ni política. Tampoco las mujeres son seres de naturaleza ni seres culturales. Si fuesen seres naturales no seria necesario su sometimiento al poder casi omnímodo del marido en el marco familiar ni tampoco su subordinación a una educación tan represiva.

Definición desde la mirada del estado político: La mujer -dependiente y subordinada-

Definición desde la mirada del estado de naturaleza: El varón -libre e igual-

En un primer momento en la sociedad se establece la relación entre  amos y esclavos, a través de la guerra se impone el derecho del más fuerte sobre el más débil. Como contrapartida, el fuerte proporciona subsistencia y protección al débil. Siguiendo este esquema, las mujeres serian vencidas y convencidas para pactar su sujeción al varón a cambio de la subsistencia y de la protección, las mujeres pasan a ser propiedad de los varones a través del contrato sexual.

La cuestión, pues, seria la siguiente: ¿un individuo puede pactar la propiedad de su propio cuerpo, puede extenderse a la persona?
La respuesta  el contrato sexual a través del contrato de matrimonio

Dos cuestiones: En primer lugar, el contrato sexual separa a la mujer del estado de naturaleza, pero su incorporación a la sociedad no es la suficiente como para constituirse en sujeto (sino es sujeto es OBJETO), en tanto que el varón del estado de  naturaleza es el referente del espacio público y la mujer del espacio privado (no injerencia del estado y el objeto puede ser manejado e inclusive destruirlo como el dueño quiera, sin por ello ser culpable, cada uno utiliza lo que tiene a su manera)

En segundo lugar, un individuo puede pactar su propia esclavitud, mientras que el contrato sexual origina el derecho patriarcal concretándose  la subordinación de la mujer en el seno de la familia patriarcal. La no participación de las mujeres en la guerra  refuerza su situación de reclusión en el ámbito privado, de lo apartado, las excluye definitivamente del ámbito político- publico y, por tanto, de la categoría de sujeto político, el núcleo esencial del patriarcado moderno está ya  en esta época se empezó a configurar.

El contrato sexual es, pues, un pacto entre varones y mujeres a partir del cual las mujeres aceptan la sujeción a cambio de protección. Este contrato se configura como un instrumento a partir del cual el derecho que los varones poseen sobre las mujeres se transforma en derecho civil patriarcal.

Enmascarado  el contrato sexual esclavista como matrimonio fundándose en el espacio privado. Ahora bien, ¿cuales son las razones que han empujado a los varones a oprimir a las mujeres?

El surgimiento del patriarcado a partir de los conceptos de maternidad y paternidad: Mientras que la maternidad es un hecho natural evidente, la paternidad aparece como un hecho mucho más oscuro. Entre el coito y el alumbramiento del hijo transcurre el suficiente tiempo como para que la paternidad no sea tan evidente. Sin embargo, socialmente, la paternidad se ha considerado y se considera un hecho esencial y creativo. El argumento patriarcal es que los varones son los procreadores de la vida  social  y consecuentemente política. De la existencia de hijos dependía la herencia, los bienes familiares, y la relación de fuerzas en el ámbito político y la estabilidad de los grupos de poder. La ausencia de un heredero al trono era siempre causa de disputas, conflictos externos e internos, carestías y sufrimiento.

Este razonamiento rechaza cualquier capacidad creativa exclusiva de la mujer. El poder generativo del varón se extiende a otros espacios. Los varones trasladan su capacidad creativa para alumbrar a la sociedad. En este sentido, el contrato significa el nacimiento político masculino; para que un hombre sea padre, una mujer tiene que ser madre, es decir, el derecho sexual o conyugal precede necesariamente al derecho a la paternidad. El pacto patriarcal o la democracia patriarcal no solo excluye a las mujeres de la ciudadanía, sino que, además, su propia génesis y mantenimiento, pero a su vez estos hombres  necesitan de la sujeción de las mujeres para conseguir la plenitud de la vida democrática. El pacto de sujeción es, subyacentemente, deslizado desde el espacio público al espacio privado.

Las mujeres estaban sujetas a estos sistemas, pero en casi todos los códigos legales existían normas específicas concernientes al sexo femenino, por lo general normas que restringen sus derechos dentro o fuera de la familia. La expresión legal más llamativa de inferioridad de las mujeres fue la institución de la tutoría ejercida por el sexo masculino sobre ellas y presente en casi todos los sistemas legales, supone la merma de su capacidad legal


3-    Edad Contemporánea Siglos XIX, XX y XXI


Uno de los hitos fundamentales en la historia cultural de fines del siglo XX ha sido la aparición de la categoría de “género” que cuestiona la idea de “lo natural” y señala que es la simbolización cultural, y no la biología, la que establece las prescripciones relativas a lo que es propio de cada sexo.

Dice Marta Lamas: “No hay comportamientos o características de personalidad exclusivas de un sexo. Ambos comparten rasgos y conductas humanas.”  El género es, entonces, una forma de asignación a seres humanos de propiedades y funciones imaginariamente ligadas al sexo.

Ahora bien pese a los avances legislativos mundiales, regionales y en nuestro propio país, aun hoy como a principios de este era “contemporánea”, la tragedia presenta de manera destacada el triste destino de las mujeres. A través de una escritura masculina se hacen perceptibles el terror a la violación, las desdichas de las casadas y, fundamentalmente, la impotencia frente a los varones que deciden su destino.

a- Trata sexual de mujeres: Para los hombres del grupo dominante, en el Siglo XIX todas las mujeres aparecen como prostitutas. El  abordaje de estos hombres es como expertos de burdel o seductores, que reclaman su derecho de acceso a las mujeres de la clase baja, ellos no tienen ninguna obligación hacia estas “putas”. Ellos vienen a comprar, a saquear, o a ofrecer patrocinio. Al mismo tiempo, ofrecen en subasta a sus esposas e hijas o vírgenes de clase alta (o al menos como mercancía «casi nueva») a los hombres de la clase baja, aparecen, entonces, con el disfraz del proxeneta.

El himen de la mujer es una mercancía social, la barrera final que obstruye la entrada del arribista social a la clase alta o a los estratos altos de la sociedad.

La mujer en sí misma es, a la vez, virgen y prostituta: virgen para el comprador, prostituta para el vendedor. Así que el joven aspirante ve a la esposa de su jefe como una virgen, pero a su propia esposa la ve como una prostituta. Ambos tienen razón, para el joven, ella es una pieza del territorio virgen del todavía inalcanzable estrato o clase social; para su esposa, ella es una mujer rica, que, porque no tiene que trabajar, está libre de volverse una prostituta de la clase alta, que trabaja por medio de su sexualidad, para instalar la carencia como una experiencia cotidiana entre los estratos bajos.

La independencia femenina surge a mediados del siglo XX de forma natural ante la temprana desaparición de los varones de la familia, y las mujeres asumen el dominio de los bienes, la educación de las hijas entre otras cosas, pero por otro lado llevo a que delincuentes aprovechando las necesidades económicas de mujeres o de sus familias hizo que la trata de personas para explotación sexual se convirtiera en un problema internacional; mujeres y los niños traficados y vendidos como esclavos sexuales a los propietarios ricos, que siempre usan para es fin  y luego relegado en régimen de servidumbre como esclavos para trabajar para ellos.
En el momento en la Segunda Guerra Mundial, la prostitución era un delito penal en los Estados Unidos. Esto condujo a una reducción de la trata internacional y de la esclavitud, que tuvo en un aspecto más local y regional.
Los años 1980 y 1980 hubo países que se redoblen los esfuerzos para frenar el tráfico. Los países comenzaron a tomar en serio la trata de personas y se hicieron esfuerzos para controlar el turismo sexual en el sudeste asiático y prevenir la trata de mujeres y niñas de los países pobres de América del Norte y Europa Occidental. Con la caída de la Cortina de Hierro, niñas, mujeres y niños de Europa del Este fueron objeto de trata hacia Europa occidental y una vez más, los países renovaron sus esfuerzos para detener el comercio de esclavos.
La trata de personas, conocida hoy en día como la “esclavitud del siglo XXI”, es un delito que atenta contra los derechos humanos pues vulnera la esencia misma de la persona: vida, libertad, integridad y dignidad. Debe sumarse que otro problema muy serio de corrupción en las instituciones encargadas, justamente, de combatir la Trata de Personas, esta situación de impunidad favorece a los tratantes y otros vacíos en la implementación de las políticas públicas hace que cada año esta forma de esclavitud se acrecenté el número de victimas.
Historia de la trata de seres humanos y la esclavitud nos enseña que las prácticas de explotación del pasado siguen siendo utilizados hoy en día.

“El siglo XX se recordará como un siglo marcado por la violencia. Nos abruma con su legado de destrucción masiva, de violencia infligida a una escala nunca vista y nunca antes posible en la historia de la Humanidad. Pero este legado, fruto de las nuevas tecnologías al servicio de ideologías de odio, no es el único que soportamos ni que debamos arrostrar. Menos visible, pero aún más difundido, es el legado del sufrimiento individual y cotidiano: el dolor de los niños maltratados por las personas que deberían protegerlos, de las mujeres heridas o humilladas por parejas violentas,…. Ningún país, ninguna ciudad, ninguna comunidad es inmune a la violencia, pero tampoco estamos inermes ante ella. Muchas personas que conviven con la violencia casi a diario la asumen como consustancial a la condición humana, pero no es así…”Nelson Mandela

b- Violencia contra las mujeres: Se basa en el preconcepto de la inferioridad de las mujeres que sustenta la cultura de desigualdad y discriminación que rige a la mayoría de las sociedades de la región, es la construcción cultural de los roles o papeles supuestamente adecuados para cada uno de dos sexos en lo que se presenta en el mundo el cuerpo humano. El incremento de la atención prestada a la violencia contra la mujer se produjo principalmente en el contexto del decenio de las Naciones Unidas para la Mujer (1975-1985).

El reconocimiento de que la violencia contra la mujer es una forma de discriminación y, por consiguiente, una violación de derechos humanos, sirve de punto de entrada para comprender el contexto general del que surge dicha violencia, así como los factores de riesgo conexos. La premisa del análisis de la violencia contra la mujer en el marco de derechos humanos la causa especifica de dicha violencia es la discriminación sistemática por motivos de genero contra la mujer  y otras formas de subordinación. Dicha violencia es una manifestación de las relaciones de poder históricamente desigualdades entre las mujeres y los hombres que se refleja en la vida pública y privada. La  violencia contra la mujer no ésta limitada a una cultura, una región o a un país determinado, las manifestaciones de dicha violencia  se da en la raza, origen étnico, raza, economía, orientación sexual, discapacidad, nacionalidad, religión y cultura.

Históricamente los roles de  de genero han estado ordenado genéricamente, de tal modo que los hombre ejercen poder y control sobre las mujeres. La dominación masculina y la subordinación femenina tienen bases ideológicas y materiales. La violencia contra la mujer es UN MEDIO DE LA PERPETUACION DE LA SUBORDINACION de las mujeres y una consecuencia de su subordinación.

La violencia contra la mujer opera como un mecanismo para mantener los límites de los roles de género masculino y femenino. Las normas que rigen esos roles pueden estar expresados en códigos morales o en expectativas sociales generalizadas, según la OMS “los hombres usan a la violencia contra la mujer como forma de disciplinar a las mujeres por las transgresiones de los roles femeninos tradicionales o cuando perciben desafíos a su masculinidad”

Las desigualdades económicas pueden ser un factor causal de la violencia contra la mujer afectando esferas  como el empleo, ingresos y la falta de independencia económica que reduce la capacidad de las mujeres para actuar y tomar decisiones, e incrementan su vulnerabilidad a la violencia. Además las restricciones al control de las mujeres sobre los recursos económicos, como los ingresos del hogar, pueden constituir una forma de violencia contra la mujer en la familia.

Violencia contra la mujer todo acto de violencia por motivos de genero que se dirija contra una mujer porque es una mujer o que afecte desproporcionadamente a las mujeres. Termino “mujeres” abarca a las personas de sexo femenino de cualquier edad, incluidas las niñas menores de 18 años”



CONCLUSION FINAL


El éxito del sistema patriarcal reside, en dos aspectos: por una parte la jerarquización de las personas en el seno familiar y la asignación de tareas/roles en función de esta jerarquización donde la categoría edad, pero fundamentalmente género, eran los elementos estructurantes. Se trataba, por tanto, de una construcción cultural que proponía un modelo de hombre y de mujer en función de la organización social, lo que se entendía que era propio del mundo masculino se asignaba al macho, entendido desde el punto de vista fisiológico, mientras se hacía lo propio con la identificación hembra-feminidad. En segundo término, el sistema se mantenía a través de una red de pequeñas células familiares entrelazadas en un universo cultural, simbólico, religioso y moral que daba sentido a la organización social, condenando cualquier desviación que pudiera entenderse como un atentado contra el orden comunitario.
Así, en este modelo, el hombre era considerado un ser superior a la mujer en todos los aspectos, un hecho que a la luz de la inmensa mayoría de las investigaciones no puede cuestionarse, aunque desde algunas instancias y colectivos sociales se ponga en entredicho, y por tanto, cualquier actitud de un hombre por querer hacer algo a favor de las mujeres  era doblemente denigrado, en primer lugar porque suponía una renuncia a su rol social, y seguidamente, porque implicaba una denigración en tanto que rebajaba su categoría como miembro comunitario.

Los pactos  lo primero que hace en las mujeres es quitarle  la dignidad, la hacen sentir miserable, que no vale nada. Deja de ser persona. No tiene poder de elección sobre tu propia vida. Pasa a ser una mercancía que pertenece a un amo. La sitúa en una especie de limbo jurídico donde no existen los derechos más elementales. Pueden ser compradas y vendidas. Convirtiéndolas en una especie de marioneta cuyos hilos son movidos por unos individuos que deciden por ellas el resto de su vida.

            
   La esclavitud sexual que viven y vivieron miles de mujeres, no es un fenómeno individual, sino que tiene un carácter social y colectivo. La esclavitud actual sigue siendo un fenómeno social que afecta a determinados grupos de población, antes negros hoy mujeres y niños; que se genera y mantiene por determinados mecanismos de carácter económico, político y cultural.

Son las mujeres y los niños los grupos más vulnerables. Por el hecho de haber nacido mujer en este planeta, millones de personas no tienen derecho a vivir porque al nacer son asesinadas; o torturadas, violadas, agredidas, insultadas o están exentas de los derechos humanos más fundamentales. En una palabra y según define la ONU, "son tratadas de una u otra manera como una propiedad". Las leyes de los gobiernos, la economía y sus objetivos, junto con la educación, o mejor dicho, la falta de educación, han conseguido mantener en silencio y seguir "produciendo" a estas rentables esclavas. Explotación sexual, trabajo doméstico servil, matrimonios forzados, compra y venta... Las cifras son impresionantes, más en estos momentos donde muchas mujeres, cabeza de familia, toman la decisión de abandonar el país para buscar un futuro para los suyos y acaban inmersas en redes de prostitución o similar.
La esclavitud moderna instaurada a través de pactos patriarcales, que vivimos en nuestro tiempo, no es un fenómeno individual, sino que tiene un carácter social y colectivo.









BIBLIOGRAFIA


-La mujer como objeto en los pactos sociales, MARÍA MERCEDES JARAMILLO, Fitchburg State College – Massachussets.

-PACTOS ENTRE MUJERES, Luisa Posada Kubissa

-Lamas, Marta, “La antropología feminista y la categoría “género” en el género: la construcción cultural de la diferencia sexual, México, PUEG, 1996.

-King, Helen, “Bound to Bleed: Artemis and Greek Women” en Cameron, A., Images, of Women in Antiquity, London, Cameron and Kuhrt, 1983.

-El plural.com, periódico digital progresista. 

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